Residencia Maganiro Matsiguenka acogió a 19 estudiantes indígenas

Coharyima, 22 de diciembre 2019.- Un total de 19 estudiantes matsigenkas y harakbut regresaron a sus comunidades luego de permanecer internados en la residencia estudiantil Maganiro Matsiguenka de Boca Manu, administrado por la Sociedad Zoológica de Frankfurt en coordinación con el municipio distrital de Fiztcarrald.

Coharyima llegó hasta el albergue, ubicado en la provincia del Manu, a día y medio de Puerto Maldonado donde conversó con la tutora de los alumnos, María Elena Chinchiquiti, del pueblo matsigenka.

Informó que la residencia, es financiada por la SZF. Los alumnos provienen mayormente de las comunidades al interior del Manu y otros son harakbut, aunque hay adolescentes no indígenas que desean ingresar al internado, porque todos sus gastos son cubiertos por la financiera.

La profesora Chinchiquiti dijo que junto a las otras dos tutoras, una harakbut y otra asháninka, tratan de guiar a los jovencitos brindándoles orientación psicológica y espiritual. “Nosotros somos como sus mamás”, mencionó.

Este año, los alumnos, entre los 13 y 17 años, han sido capacitados en panadería lo que les ha permitido elaborar sus propios panes y venderlos al mercado obteniendo sus propios ingresos. También han tenido clases de cocina y talleres de producción audiovisual. “Ellos mismos han preparado sus documentales que han sido presentados a la población de Boca Manu”.

También se busca fortalecer a los alumnos en cuanto a su identidad para que cuando salgan a la sociedad occidental no se sientan menoscabados, por eso comunicarse en lengua originaria es importante en este albergue.

 

En la residencia, los chicos tienen todas las comodidades y facilidades para que solo puedan abocarse a los estudios, más aún cuando el colegio al que asisten está a media cuadra.

Después de meses de estar separados de sus familias, al finalizar el año lectivo escolar en el colegio de Boca Manu, los chicos regresan a sus comunidades acompañados por sus tutoras. “Nosotros los recogemos y los llevamos a su comunidad, no los dejamos solos”, señala Chinchiquiti.